Razones por las que no cedo lugar en el caso hipotético donde existe, una mujer en “estado de gravidez”, una anciana y un joven con agotamiento laboral
Los medios de transporte masivo se crearon para facilitar el desplazamiento de la población de un lugar a otro de la forma más rápida posible. Los antecedentes de estos, se observan en las riveras del Rio Mississippi en Norte América, donde los nativos americanos hacían uso del transporte en animales, dicho desplazamiento fue evolucionando, hasta cuando en Inglaterra apareció la primera línea de vagones, se creó en 1920 por el Británico George Stephenson, quien adaptó un motor de vapor a una locomotora y creó el primer ferrocarril a vapor.
Durante el avance que ha tenido el transporte y como en todos los campos de la vida, nunca se ha concebido el uso de un asiento de uso personal para dos individuos, así como tampoco un mismo pantalón es posible que sea utilizado al tiempo por dos personas; entonces, es fácil comprender que hay un puesto para cada persona y si llegaran a acabarse los lugares cómodos, se procede al uso de los pasillos generadores de espacio dentro del transporte, donde al igual que los demás se hace posible el desplazamiento, con la variable de ir menos cómodo. Bien, ahora notemos que las tarifas de transporte son iguales para todos los usuarios del servicio, (exceptuando los “niños menores de tres años” quienes pueden ser soportados cómodamente en las piernas de su acompañante) es decir, un mismo valor, una misma comodidad, mientras así lo permitan los asientos.
Saliendo de las condiciones físicas del servicio e introduciendo mi percepción de la vida, me planto en la idea de que cada persona se adapta a sus situaciones del modo que llegan o las busca, es decir, si una mujer está en estado de “gravidez” ha sido su decisión, no fue la de otra persona y menos la mía; una anciana no envejece rápidamente, lo hace a través de una proceso en el que no es mi problema si logra asimilarlo o no, además, no fui yo que decidió que el cuerpo tuviera ese ciclo vital, en cuanto al joven tendrá igual o menor cansancio que yo por nuestras diferentes rutinas; cada cual tendrá que “cargar con su peso” lidiar con sus decisiones y/o circunstancias; no son mi familia y no siento ningún grado de obligación afectiva por ellos.


Buena estructura para presenra argumentos. Dos observasiones
ResponderEliminar1. Sigues usando en exeso palabras innecesarias y 2. cada párrafo se presenta aislado aunque mantienen el mismo tema; en especial el último, en el que se nota más énfasis pero que no se sirve de los anteriores para hacerse fuerte.
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ResponderEliminar¿En dónde está la falla?
¿acaso en la "atención" a tus sugerencias ?
¿O en tus exigencias?
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Siento desconcierto.
Quizás son "mis" sugerencias la falla. Solo que al volver al texto sigue faltando cohesión entre el primer párrafo y los posteriores, que si se complementan; no sé hasta que punto resulte inaprehensible el que no todas las palabras son necesarias para expresar lo que se quiere afirmar y se hace. De seguro no quitan efectividad pero si se convierten en distractores. En otro sentido, la argumentación del último párrafo ses impecable.
ResponderEliminarConciencia no puede ser ilustrativo. De seguro coincides conmigo en que su fin no es educar, tal vez entretener y si el ingenio del lector es suficiente, poner a pensar.
ResponderEliminarQue el fin de semana sea un motivo.