(informe)
Una clase cualquiera que tocó aquel instinto tan propio y poco asociado con lo común, es casi como si fuese extraño hacernos merecedores del uso del placer… un momento dije: ¡placer! Si, en efecto; pero… ¿por qué aparecía así de la nada el sustantivo como base del proceso innato de la comunicación? Todo era parte del mágico ritual del deseo, encarnado en la mente que motiva a comunicar, por ello la comunicación es nuestra, tan nuestra como lo es el placer, tan manejable como el mismo anhelo de querer sentir y/o hacer sentir placer…
Aquel día todos estábamos ciegos o éramos bultos que queríamos impresionar o sólo cumplir con el deber; (mi situación, sufría de hiperventilación, había subido rápidamente las escaleras de los 4 pisos porque llegaba tarde, esa extraña sensación era la culpable, no me dejaba ver lo que era evidente) Fue como si un buzo se encontrase nadando en aguas profundas donde nadie lo podía ver, pero allí estaba a punto de emerger... y al fin salió a cambiar un esquema de conceptos alineados al poco disfrute, alejados de la realidad… porque fue ahí, justo en ese momento, cuando todos (eso creo) ése día pudimos comprender la naturaleza de comunicar…
Entonces era eso, sólo sentir placer… en el arte de unir voluntad, de arriesgar el más intimo pensamiento al enlace con otra intimidad que tuviera la misma (más o menos, pero existente) VOLUNTAD DE EXPRESAR.
"Informe clase 9 oct. 2009"